"Not all those who wander are lost."

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martes, 25 de marzo de 2014

Tal como somos

Todos los días, todas las personas pensamos en como son las cosas. Como son nuestros problemas, como son nuestras alegrías, como son nuestras victorias y, otras veces, como son nuestros fracasos. Pero hay algo que casi nunca nos paramos a pensar. 

No nos paramos a pensar en cómo somos nosotros. Como de complicados y como de alucinantes.




Y es que somos raros. Somos de ir y venir a toda prisa pero queriendo tomárnoslo todo con calma.

Somos de irnos cuando nos piden que nos quedemos, y de querer quedarnos cuando sabemos que es hora de marcharse.

Somos de blanco o de negro, somos de vivir así, somos de extremos. De ni contigo ni sin ti.

Somos de llorar con la misma facilidad con la que reímos, de vivir cada día sin pensar en las consecuencias, de disfrutar el presente sin querer volver al pasado ni anticiparnos al futuro.

Somos de dramas, de culebrones, de disfrutar de las historias interminables, pero somos también de finales felices y de vivir con la esperanza de que siempre gana el bueno.

Somos de ahogarnos en vasos de agua, de hacer montañas de granos de arena, de agobiarnos y desagobiarnos y respirar hondo y volvernos a agobiar.





Somos de aqui y de ahora, somos de exprimir cada día como si fuera el último. De afrontar nuestros sentimientos y de aprender a disfrutarlos. Y somos incluso, a veces, de llegar a compartirlos.

Somos de montañas rusas, de estar aquí hoy y mañana ni preguntes, de ir donde el viento nos lleve y cuanto más lejos, mejor.

Somos de empeñarnos en recordar todo lo que nunca fuimos y de no tener muy claro que es lo que queremos ser.

Somos de impulsos, de actuar sin pensar y somos también a veces, de arrepentirnos.







Somos de enamorarnos todos los viernes y de enfadarnos todos los lunes, de discutir y de reconciliarnos, de vivir enganchados a los tu tiras y yo aflojo. Y viceversa.

Somos de querernos hasta que duela y de odiarnos hasta que canse. De una de cal y cuatro de arena.

Somos de echar de menos y de echar de más. Y somos alguna que otra vez, de las dos cosas al mismo tiempo.

Somos de querer huir de todo pero sin alejarnos demasiado, somos de odiar las despedidas y de alargar los abrazos en cada reencuentro.




Porque somos optimistas, somos de salir a la calle con la sensación de que no hay problema más grande que cualquier solución que pueda surgir una noche de copas con amigos.

 Somos de encapricharnos y de aborrecer, de desear algo con todas nuestras fuerzas hasta que lo tenemos, de no valorar tantas cosas hasta que las hemos perdido.

Y es que es así, y seremos siempre de aprender a base de golpes, pero somos, también, de aprender a encajarlos y a levantarnos con la lección aprendida, las heridas curadas, y la certeza de que lo mejor está siempre aún por llegar.

Porque somos de ser distintos, de ser extraños, y de ser muchas veces incomprensibles.

Pero, al fin y al cabo somos, hemos sido, y seremos siempre de ser, por encima de todo, felices.


4 comentarios:

  1. Estas describiendo muy bien la adolescencia.
    Enhorabuena por tu blog , abrazos

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  2. Cómo somos! hay que ver! cómo somos!

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  3. No sólo la adolescencia, prácticamente la mayor parte de nosotros. Seamos adolescentes, adultos o ancianos.
    Muy buen articulo.

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  4. Cuanta razón, somos de lo primero va antes, díselo, díselo tú.

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