"Not all those who wander are lost."

"Not all those who wander are lost."

Visitas al blog

sábado, 3 de mayo de 2014

Sobre ruedas

Uno de mis muchos defectos y puede que el más molesto para las personas que me rodean, probablemente sea la necesidad de tenerlo todo bajo control.

Y es que me he pasado años controlando cada detalle de mi vida, sintiendo que yo estaba al mando de cada situación, cada imprevisto y cada persona con la que me cruzaba.

Como si fuera tan fácil como apretar un botón y poder hacer que las cosas sucedieran como yo las había planeado. Como si pudiera levantarme cada día con la capacidad de vivirlo según mis planes. Como si pudiera diseñar mi propia vida y controlar cada segundo que pasaba.





Y creía que ya lo tenía. Creía que había tomado por fin las riendas, que había logrado el control, que todo marchaba según lo planeado. Creía, de verdad, que la vida no podía sorprenderme, que cuando organizas tu futuro de esa manera es imposible que el camino se bifurque.

Pero, para variar, me equivocaba. Y es que pasa el tiempo y crees que vas en buena dirección, que vas cumpliendo tus planes y siguiendo tus esquemas, pero un día te paras en el camino y al volver la vista atrás descubres lo equivocado que estás.

Descubres que tu bola de cristal te situaba hoy, hace unos años, en ese sitio en el que todo iba a estar bien, en el que no existían los problemas y todo en tu vida iba a ir, como siempre, sobre ruedas.

Pero te das cuenta de que ha pasado el tiempo y has llegado, en realidad, a un sitio muy diferente. Que ninguno de tus planes se ha cumplido y que sí, tu vida va sobre ruedas, pero cuesta abajo. Y sin frenos.




Descubres que detrás de esa calma aparente de tu día a día se esconde un caos al que no sabes muy bien como has llegado y del que, por supuesto, no tienes ni la más mínima idea de como vas a salir.

Pero es en ese punto, en plena batalla entre la vida que imaginabas y la vida que has acabado construyendo, cuando te das cuenta de que puede que esté bien salirte de tus planes, aceptar el reto, y afrontar cada día como una continua caída sin frenos.


Y es cuando empiezas a disfrutar cada bajada cuando te preguntas si en realidad, en medio de ese caos, has encontrado, por fin, la vida que querías.


No hay comentarios:

Publicar un comentario