"Not all those who wander are lost."

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sábado, 7 de mayo de 2016

Vosotros.

Vosotros. Sé que estáis ahí, os he visto muchas veces. Lo sabía incluso antes de conoceros, sin haber llegado a necesitaros. Lo sabía antes de haber tenido el privilegio inmerecido de veros actuar de cerca.
Vosotros. Sí, os he visto hacerlo. Os he visto hacerlo todos los días. He podido compartir con vosotros la inmensa satisfacción de tener una vida que se apaga en vuestras manos y lograr sacarla hacia delante.
Os he visto hacerlo muchas veces. Sonreír a pesar del cansancio, dejaros la piel por tantas personas que no conocéis, personas que yo llamo enfermos y vosotros, “mis pacientes”.
Y como vuestros, os he visto cuidarlos con la delicadeza con la que imagino trataréis a vuestros propios padres, hijos o abuelos. Os he visto mimarles, arroparles, y aunque en muchos casos pareciera imposible, os he visto curarles.
Os he visto caminar de un lado a otro de esa segunda casa que algunos llaman hospital, con vuestras batas blancas que os distinguen como lo más parecido a ángeles que tenemos aquí abajo, sujetando el busca con una mano y, con la otra, levantando del suelo el cuerpo y muchas veces el alma de tantos pacientes que ya no tienen nada más a lo que aferrarse.
Y no podrían estar en mejores manos. Porque os he visto repartir mucho más que tratamientos. Os he visto repartir alegría, ganas de vivir, y más importante, os he visto aportar esperanza. Ser ese rayo de luz gracias al que tantos han salido hacia delante.
Y eso, puedo decir porque lo he visto, que no se puede pagar. Porque he visto como vuestra mejor recompensa es la satisfacción del que va caminando por la calle sabiendo que ha salvado vidas con sus manos, y ha curado almas con sus palabras.
Y es que vosotros, que no queréis más reconocimientos, que actuáis todos los días ocultos tras ese muro infinito que es la puerta de un hospital, que separa nuestra realidad y la vuestra, sois y seréis siempre el mejor ejemplo de lo más bonito a lo que puede aspirar un ser humano.
Porque os he visto y puedo decir que sois y seréis siempre el mejor ejemplo de lo que siginifica dar, cada día, la vida por cuidar de los demás.